1. Mi comadre Josefina


    Fecha: 08/09/2018, Categorías: Infidelidad Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    JOSEFINA, UNA INIGUALABLE COMADRE.Ella, aunque decía tener 33 años, la realidad es que estaba próxima a los 38, con tres hijos en su haber, producto de su estable matrimonio con Miguel, amigo de muchos años, era muy atractiva. Fina, como le decíamos, es una mujer guapa, blanca, de cabello rubio, de aproximadamente 1.60 metros de altura, tiene unas tetas que sin llegar a ser grandes le lucen muy bien en su esbelto cuerpo, su trasero de igual forma es muy apetecible y lo sabe lucir, definitivamente mi comadre era un platillo exquisito, máxime si siempre navegaba con bandera de inocente y en la cama era un torbellino.Había pasado ya mucho tiempo desde aquél viaje a Acapulco donde tuvimos una sesión de sexo en un motel barato (ver Inés 2) y de la que dio pie, en su oportunidad, volverla a buscar.La ocasión no se había dado, aunque coincidamos en infinidad de lugares ya que siempre salíamos juntos con nuestros respectivas parejas, y salvo una que otra mirada furtiva y uno que otro arrimón, no habíamos podido intentar nada, amén que ni ella ni yo habíamos buscado algo más. Así las cosas y cerca de las festividades Decembrinas, tomé una llamada de Fina en mi oficina.- ¡Qué hay comadrita!, ¿que milagro?. Dije al momento de tomar el auricular.- Hola Compadre, aquí organizando la cena de Navidad entre los amigos, ya que nadie se pone de acuerdo en el lugar, decidí hacerlo por mi propia cuenta y en cuanto este listo les aviso y punto, ¿me apoyas?- Primor, claro que te apoyo en lo que ...
     sea, además así estaríamos más en contacto, me has tenido abandonado, le dije con cierta picardía.- ¡Ay!, si, mira quien abandona a quien, si no te marco no estuviéramos hablando en este momento.- Bueno, basta de reclamos, paso por ti y ¿vamos a ver los restaurantes y tipos de menú?.- Ok, pero mañana por la mañana, así aprovecho que tu compadre sale a un asunto de negocios, fuera de la ciudad y regresa hasta en la noche y no tengo que darle de comer, y dejo en cargado a los niños con mi mamá, ¿tu podrás escaparte?- Por verte de nuevo como en Acapulco, me escapo de una prisión.- Sale, quedamos a las 10 a.m. en tu oficina y de ahí nos vamos, me sentenció.A la mañana siguiente, ya estaba esperándola, llegó como media hora tarde, se veía bellísima, iba enfundada en suéter color rosa pálido ajustado que le resaltaban sus tetas haciéndolas ver más bien duras y grandes, llevaba una falda corta entallada, de cuero negro y unas botas ídem, se veía además espectacular, su pelo largo y suelto con unas luces o mechas que la hacían ver más rubia. Se bajo de su camioneta, con un caminar altivo pero con ese aire de inocencia y en cada paso era inevitable ver sus ya mencionadas tetas, me saludo con un beso en la mejilla y me preguntó si estaba listo, nos subimos a su camioneta y arrancamos.Nada más al subir puse mi mano en sus piernas y traté de subir más allá de lo permitido, por supuesto me dijo que iba manejando y nos podían ver, así que espere para mejor ocasión. Verla manejando, con su ...
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