1. FOLLANDOME A MI JEFE


    Fecha: 15/08/2018, Categorías: Gays Autor: davicio, Fuente: SexoSinTabues

    Un viaje de trabajo con mi jefe, una habitacion de hotel, y mucho sexo........... Como director de marketing de mi empresa todos los meses debo ir un par de días a París para reuniones con los diferentes directores regionales de la gran multinacional a la que pertenezco. Normalmente estos viajes son aburrimos, de reunión en reunión y teniendo que mantener las formas y aguantando a gente a la que no soporto. Este mes, unos días antes de mi viaje mensual, mi jefe me llamo a mi despacho para decirme que en esta ocasión iríamos juntos a París, ya que tenia varios asuntos que discutir en la central y así podía aprovechar para ver la presentación que tenia que hacer. La verdad es que me cayó como un jarro de agua fría, si ya me apetecía poco el viaje, la idea de tener que aguantar a mi jefe también no lo mejoraba. Mi jefe era un hombre de unos 48 años, bastante atractivo debo decir. Se notaba que hacia ejercicio y su 1,95 de altura, sus grandes hombros y sus facciones fuertes le dotaban de un aire muy masculino. En alguna junta mientras el explicaba lo bien que iban las ventas del trimestre yo me dedicaba a escrudiñar su duro culo, y el bulto que se le marcaba en los apretados pantalones de su traje. Pero aunque era bastante atractivo también era bastante serio, y duro como jefe. Siempre se dedicaba a desprestigiar el trabajo de los demás y menospreciar a todo el mundo, así que pasar dos días con el me parecían una pesadilla. Después de trabajar salimos hacia el aeropuerto a coger ...
     el avión, yo quería dormir durante el viaje pero a el le pareció mucho mejor repasar la presentación y poner mil y una pega a mi trabajo. Cuando llegamos a París llovía a mares, y hacia un frío infernal. Cogimos un taxi y fuimos directos al hotel. En recepción una simpática señorita nos comunico que solamente se había reservado una habitación a nuestro nombre, y que no había mas habitaciones. A mi jefe le pareció muy divertido, pero a mí me dieron ganas de pegarme un tiro. Por lo menos la habitación era de gran tamaño, con un gran ventanal con vistas a Montmartre y Sacré Coeur. Bajamos al restaurante del hotel a cenar algo rápido y volvimos a la habitación. Deshice rápidamente la maleta, cogí el pijama y el cepillo de dientes y me fui al baño. Al volver a la habitación ya con el pijama y la ropa en la mano me encontré a mi jefe en medio de la habitación. Me quedé mirándolo sin decir nada, allí estaba él, desnudo frente a mí, con las piernas algo separadas y las manos en las caderas. Su rostro con una gran sonrisa, su torso peludo y masculino, sus piernas fuertes y bien torneadas y una polla que colgaba como un badajo, gruesa y larga a pesar de no encontrarse en erección, junto con sus huevos gordos y repletos de lefa. -¿No te importa que duerma así, verdad? .- Preguntó con una sonrisa picara. La verdad era que no me importaba en absoluto pero me pillo tan de sorpresa que no supe ni contestar. - Y tú, ¿Vas a dormir con ese pijama? Hace mucho calor aquí ¿No crees? Mi verga ya ...
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