1. Me follé a mi hermana


    Fecha: 03/07/2018, Categorías: Incesto Autor: Iván Pillolingo, Fuente: CuentoRelatos

    Me llamo Miguel soy de Monterrey, Nuevo León, México. Tengo 26 años, soy alto, castaño claro, desde siempre me ha gustado el deporte, tengo cuerpo atlético. Desde siempre mis padres se la pasaron trabajando, entonces siempre mi hermana y yo hemos estado solos y somos muy unidos, mi hermana se llama Sofía es 2 años menor que yo, igual que yo le gusta ejercitarse mide 1,65 es rubia, cuerpo casi perfecto le gusta practicar Pool dance. Todo inició una tarde que acabamos de llegar de correr, siempre he pensado que mi hermana es muy sensual, y me entró la curiosidad de saber cómo es su cuerpo, se me ocurrió dejar mi celular grabando y ver cómo se viste. Entré a su cuarto intenté buscar un lugar para guardar el celular pero no lo encontré, escuche que ya venía y no pude salir, rápido me metí debajo de la cama y recé para que no me viera. Entró al cuarto en toalla, enseguida la dejo caer y pude ver su lindo culo firme y grande, mi pene estaba muy erecto, y tenía adrenalina de que me fuera a descubrir, comenzó a ponerse una aceite por el cuerpo, después empezó a tocar su linda vagina y yo creo estaba caliente porque se ...
     empezó a masturbar yo estaba que moría, en eso sonó mi celular y mi hermana me descubrió no supe qué decir, moríamos de pena, salí de la cama y me disculpe mi hermana noto mi pene erecto, y me dijo que estaba loca por lo que iba hacer pero no podía aguantar más. Me aventó a la cama y bajo mi pantalón, salió mi pene y mi hermana se sorprendió, me dijo: hermano que bien dotado estás, tal como lo imaginaba, comenzó a chupar mis bolas suave y después fue subiendo hasta tragarse toda mi verga, yo estaba en la gloria, tomaba su cabeza y hacia que se la metiera toda. Ahora era mi turno, la voltee y la puse de perrito y comencé a chupar su vagina, empezó a gemir como loba, me dijo que ya no aguantaba y que le metiera el pene, primero le roce la vagina con la punta del pene y me gritó: ya cógeme cabrón! En ese momento se la metí hasta el fondo, entraba y salía de esa vagina riquísima, enseguida empezó a cabalgar decía que la nalgueara, yo no podía más... me dijo que me corriera dentro, no lo dude y me corrí como nunca, después me lo chupo hasta dejármelo reluciente. Salí del cuarto y no volvimos a hablar de lo sucedido. 
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