1. Gangbang de regalo


    Fecha: 12/03/2019, Categorías: Sexo en Grupo Autor: murgis, Fuente: CuentoRelatos

    Contraté a tres tíos para hace un gangbang con mi mujer, los tres entre 29 y 35 años y con pollas uno de 20 cm y los otros con 22 cm, ellos tenían los 3 una empresa que hacía fiestas, de despedida de soltera y estaba acostumbrados a estos menesteres y con 600€ que me cobraron por estar unas horas follanose a Amalia, no lo vi caro, al no conocerlos les dije que me tenían que mostrar certificados sanitarios que estaban perfectos y así fue. Esto que sigue lo cuenta mi mujer, que empieza contando como iba vestida. Una tira de seda negra tapaba mis ojos mientras mi marido Juan me metía en el coche. Después de unas palabras tranquilizadoras, mi cabeza se pone en marcha. No tengo ni idea de hacia dónde nos íbamos. Juan me habla de vez en cuando, que tal el día, cómo te sientes… Pese a tener una fe ciega en él, sentía un nudo en el estómago y los nervios empezaban a consumirme, sabía que me llevaba a que me follarán por la forma de vestirme. Antes de salir de casa, me bañe y perfume a conciencia, me arregle el pelo, y maquille. Después de eso mis ojos fueron cegados y Juan se dedicó a vestirme. No sé cómo es el vestido que me puso, no sé su color ni sus adornos, solo que sé que es de tirantes, con un gran escote, a medio muslo y con mucho vuelo. Llevo medias de liga y zapatos de tacón pero salgo de casa sin ropa interior. No sé cuánto tiempo tardamos en llegar al lugar donde me llevaba. Me ayudo a bajar del coche y me deje dirigir por él. Me agarraba de la cintura y me susurraba al ...
     oído que no me preocupara, que era una sorpresa y que seguro que me gustaría. Subimos unas escaleras y pasamos por varias puertas hasta llegar a una sala, desconozco el tamaño que tendría pero debía ser bastante grande ya que varios pasos me separaban de la cama en la que me sentó. Las sabanas eran suaves y cálidas y la cama era redonda y grande. Amalia, espero que te portes bien y no me dejes mal. Tu solo relájate y disfruta. Pasó su pulgar por mis labios y le sonreí a modo de contestación. Empecé a escuchar voces masculinas a mi alrededor, mis nervios se dispararon, note la boca y el corazón latiendo con fuerza en mi pecho, mi coño independientemente de lo húmedo que está siempre notaba que los labios se estaban hinchando. Llegaban hasta mis trozos sueltos de sus conversaciones, todas sobre mí que no contribuían a tranquilizarme. Juan, te has lucido, se la nota buena hembra es tu mujer, se ve que con la edad que tiene se conserva muy bien, te la vamos a follar bien follada, si te parece todos los polvos que le vamos a echar lo vamos a guardar en este bote ¿te parece? yo les dije sí. Muchas gracias. Mira esas caderas, que bien se marcan sobre el vestido. Unas manos se posaron sobre mí y varios pares más se unieron. La cremallera del vestido bajo por mi espalda hasta el culo y con delicadeza me fueron quitando la poca ropa que cubría mi cuerpo. Varios dedos recorrieron mi piel, acariciando mis pechos, pellizcando mis pezones. Separaron mis piernas despacio, como recreándose en ...
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